Caja Rural de Extremadura y la Cámara de Comercio de Badajoz impulsan un año más el Premio Espiga en la categoría de Innovación y Sostenibilidad, que celebra ya su tercera edición. Una iniciativa que nace con un objetivo claro: dar visibilidad a empresas y profesionales que están haciendo las cosas de forma diferente en Extremadura

 

El premio se estructura en cinco categorías, pensadas para reflejar la realidad del tejido empresarial de la región. Por un lado, se reconoce a directivos de start-ups, especialmente aquellas del ámbito tecnológico con potencial de crecimiento.

También hay una categoría dirigida a pymes que han sabido integrar la innovación o la sostenibilidad en su forma de trabajar, más allá de lo teórico.

En el caso de la gran empresa, se pone el foco en organizaciones consolidadas que destacan por su capacidad de innovar, su evolución y su impacto en el entorno.

Además, se incluye un apartado para iniciativas que nacen en el ámbito académico, muchas de ellas vinculadas a la investigación o a la colaboración con universidades, y que tienen un claro componente innovador.

Y, por último, se reconoce la figura del directivo del año, valorando trayectorias de liderazgo en cualquier sector, atendiendo tanto a los resultados como a la forma de gestionar y al impacto generado.

 

Firma del acuerdo

La firma del acuerdo ha tenido lugar en la sede central de Caja Rural de Extremadura, en Badajoz, con la participación de la directora general de la entidad, Rocío Morales, y la directora de estrategia y operaciones de la Cámara de Badajoz, Sandra Soriano. 

El proceso de participación se desarrollará a lo largo de 2026. Primero se abrirá el plazo de candidaturas y, posteriormente, un jurado formado por profesionales del ámbito económico, social y de la comunicación será el encargado de evaluar las propuestas. La entrega de premios está prevista para el mes de noviembre.

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